Análisis de lo vivido en el homenaje


Un caluroso abrazo a Antonio Domenighini

Concurrí al homenaje a Gabriel Fauré y me gustaron ciertas cosas

En principio un hombre tocaba en el concierto por última vez en el coro polifónico integrado por hombres y mujeres que se conocían hace muchos años, fue tortuoso el tema que ya casi lo tenía como que se iba, la anunciadora de unos labios de dibujito animado lo había dicho; luego el baño del CCK estaba silencioso, sonaban todavía los agudos, volví, y las frases de arriba eran llamativas Tempo, Santo Cristi, mientras los coros sonaban cada vez más altos, el público no se hacía drama de lo religioso, era melómano al mango, lo que no llegaba todavía era la conexión con Gabriel más aunque fuera gratis recordarlo, no era una crítica, era tan sólo saber. Luego la noche terminó en Taxi, en taxi de almohadones desordenados, que podían repartirse típicamente atrás, adelante.

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